Cómo cambiar un programa de pago por uno gratis (sin perder tus archivos)
Cambiar un programa de pago por uno gratis puede ahorrarte una suscripción entera. Pero el cambio solo sale bien si lo haces con calma: sin perder archivos, sin quedarte sin herramienta en medio de un trabajo y sabiendo a quién pedir ayuda cuando algo se traba.
Esta guía propone un camino en seis pasos, desde anotar lo que usas hasta cancelar la suscripción.
1. Anota lo que de verdad usas
Los programas de pago suelen tener cientos de funciones, y casi nadie las usa todas. Antes de buscar un reemplazo, anota lo que haces en el día a día:
- las tareas que repites cada semana, como recortar fotos, revisar contratos o dibujar planos;
- los formatos de archivo que recibes y los que tienes que entregar;
- los plugins, plantillas y atajos a los que no renuncias;
- con quién intercambias archivos y en qué programa trabaja esa gente.
Esa lista se vuelve tu criterio. Una alternativa no necesita tener todo lo que tiene el programa de pago; necesita hacer bien lo que está en la lista.
2. Encuentra las alternativas
Los programas de pago más conocidos tienen aquí una página con las alternativas gratis y de código abierto encontradas en GitHub, como las páginas de alternativas a Photoshop, AutoCAD, Word y Acrobat. La lista de programas de pago con alternativas gratis muestra todos los demás.
También puedes buscar por categoría, como imagen y foto, oficina y documentos o diseño y CAD.
Cada alternativa tiene una ficha que dice qué hace el programa, en qué sistemas funciona, cuánto cuesta y qué señales de riesgo se encontraron. Fíjate en el costo: algunos programas son gratis, pero dependen de un servicio o de una clave de pago para ciertas funciones.
3. Revisa la facilidad en tu sistema y los formatos
Dos puntos deciden si el cambio será tranquilo.
La nota de facilidad en tu sistema. Un programa puede ser sencillo de instalar en Linux y pedir varias herramientas en Windows. Mira la nota de tu sistema, no la de otro. Si solo quieres usarlo, empieza por los que se instalan descargando y abriendo.
Los formatos de archivo. Aquí es donde muchos cambios se atascan. Algunos formatos son abiertos y funcionan bien en muchos programas; otros pertenecen al fabricante y solo se abren por completo en el programa original:
- .psd, de Photoshop: varios editores gratis abren estos archivos con sus capas, pero los efectos, las capas de ajuste y el texto editable pueden cambiar o perderse.
- .dwg, de AutoCAD: muchos programas de dibujo gratis trabajan mejor con .dxf, y qué tan bien abren los archivos .dwg varía de un programa a otro y de una versión a otra.
- .docx, de Word: los procesadores de texto gratis abren y guardan este formato, pero los diseños complejos, las fuentes que no tienes instaladas y las macros pueden no quedar iguales.
- .pdf, de Acrobat: es un formato abierto, y cualquier lector lo abre. Editar el texto, llenar formularios y firmar varían mucho de un programa a otro.
Prueba con tus archivos reales, no con ejemplos. Un archivo real, con tus fuentes, capas y formularios, muestra rápido qué funciona y qué no.
4. Prueba los dos en paralelo antes de cancelar
No canceles la suscripción el primer día. Usa los dos programas lado a lado durante un tiempo y haz estas pruebas:
- haz en el programa nuevo una tarea real, de principio a fin;
- abre en el nuevo un archivo hecho en el antiguo y guárdalo de vuelta, para ver qué cambia en el camino;
- envía un archivo a alguien que usa el programa de pago y pregúntale si llegó bien;
- anota lo que faltó: a veces es un plugin, a veces solo un comando con otro nombre.
Si la suscripción se renueva en una fecha fija, empieza las pruebas con bastante anticipación. Así decides sin prisa y sin pagar otro periodo solo por si acaso.
5. Exporta tus datos y tu configuración
Antes de cancelar, saca del programa de pago todo lo que es tuyo:
- Archivos en la nube del fabricante. Muchos programas de pago guardan archivos en su propia nube. Descarga todo a tu computadora o a otro servicio antes de cancelar, porque después el acceso puede quedar limitado.
- Copias en formatos que otros programas abren. Además del original, guarda una versión que otros programas abran bien: .pdf para documentos que solo hay que leer, .dxf para dibujos, .png o .tif para imágenes. Aunque el original no se abra bien en el programa nuevo, el contenido se queda contigo.
- Configuración, pinceles, plantillas y atajos. Revisa si el programa tiene una opción para exportar preferencias o ajustes preestablecidos. Guarda junto a ellos las plantillas de documentos, las paletas y las bibliotecas de bloques que creaste.
- Licencia y comprobantes. Guarda el número de licencia y los comprobantes de pago, por si algún día necesitas reactivar el programa para abrir un archivo antiguo.
6. Averigua dónde pedir ayuda
Los programas gratis de código abierto rara vez tienen una atención al cliente como la de una empresa, pero casi siempre tienen una comunidad:
- la documentación o la wiki del proyecto, que a menudo tiene una sección para quien viene de otro programa;
- el foro o el chat del proyecto, donde los usuarios se ayudan entre sí;
- los Issues del repositorio en GitHub, para reportar un error; antes de abrir uno nuevo, busca si alguien ya preguntó lo mismo;
- tutoriales y videos de quienes ya hicieron el mismo cambio.
Al pedir ayuda, di qué sistema usas, la versión del programa y qué intentaste hacer. Una pregunta clara suele tener una respuesta más rápida.
Un último cuidado: descarga del lugar correcto
Los programas gratis famosos también atraen copias. Descarga la alternativa desde su sitio oficial o desde su repositorio oficial en GitHub. La guía Cómo encontrar el repositorio oficial de un proyecto de GitHub y evitar copias falsas muestra qué revisar, y la guía Cómo instalar un programa de GitHub sin saber programar te ayuda a elegir el archivo correcto.
Para empezar
Abre la lista de programas de pago con alternativas gratis y busca el tuyo, o vuelve al inicio, que se abre en el reemplazo de programas de pago, con la nota de facilidad y las señales de riesgo de cada opción.